Ya, en cierto modo, me conocen. Mi nene, el Santi, sin autorización,(atrevido como siempre,) publicó el relato de mis recuerdos. Como se habràn dado cuenta, no nací ayer. Con mi amigo del alma, Häberli, que se me fue hace poco, decíamos que con Benedetti e Idea Vilariño, somos de la sub 20. Por el año en que nacimos. Los espero.Tata

viernes, 8 de mayo de 2009

Un FRIKI de los años 20.


Yo sé que el tema de la actualización se dilató demasiado en el tiempo; pero sucede que al tener, por circunstancias actuales, que dedicarme a labores propias de mi sexo, se me hace difícil escribir con asiduidad. Pero la lectura del blog de Andrea donde nos informa de la pérdida de su frikinidad, (no sé si el término es ese; no lo conocía) , y de sus experiencias primeras, (literarias quiero decir) me hizo recordar las mías. Que fueron para mí, un gurí de 7 u 8 años muy especiales. Cuando los chiquilines de mi edad leían cuentos de hadas y duendes, yo le leía a papá, (él era ciego) todas las noches antes de dormir, lo que era un ritual, obras de F. Dostoievsky, A.Dumas, V.Hugo, J. Verne, etc., que le prestaba un señor con plata que tenía una hermosa biblioteca. La única del pueblo.

Ya sé; estarán pensando: “¡Pobre; con razón quedó así!” Pero, por suerte un vecino sin plata, me prestaba una revista; el Titbis, que traía novelas y cuentos por entregas.


No se imaginan la ansiedad de la espera que se repetía cada semana. Eran, la mayoría, relatos de aventuras y hazañas increíbles. Así viví emocionado los actos heroicos de Río Kid, un vaquero del lejano Oeste, bueno, inteligente seguramente rubio de ojos claros, que era una luz para sacar el revólver y reventar a bandidos y, especialmente a indios sucios, malos, ladrones y asesinos capaces de robarse mujeres blancas de los campamentos.


No sabíamos si ellas se resistían o estaban locas de la vida.


Me emocioné también con la hazañas de los filibusteros del mar Caribe. Acá la cosa era distinta. Estos eran valientes ingleses que con patente de corso luchaban heroicamente contra los enemigos de la rubia (¿pérfida?) Albión. No sé quién fue, si Isabel o Victoria, (no estoy seguro, pero dicen que una de las dos nunca perdió la frikinidad,) quien confirió al delincuente W. Raleigh el título de sir.



La única revista infantil que llegaba al pueblo era el Billiken; ahí leí algún cuento de Quiroga y, por supuesto, fábulas de Esopo y la Fontaine.






¿Películas? ¡Ja! En el pleistoceno en el pueblo no había biógrafo. Cuando excepcionalmente pasaban alguna "vista" en el salón de La Fomento, (era el salón de actos de la sociedad de fomento rural) para nosotros los pobres la entrada era prohibitiva.
Eso hasta los 10 años y en el ámbito de mi pueblo. Después, cuando llegué al Seminario con esos añitos recién cumplidos, la cosa en cierto modo cambió. Durante el almuerzo o la cena, la conversación estaba prohibida. El pan o la sal había que pedirlos en secreto. Mientras tanto, por turno, uno de nosotros leía en voz alta un libro. La mayoría de ellos edificantes. Pero, eran jesuitas, también un tanto réprobos. Así que en clase, aunque no lo crean, leíamos citas de Voltaire y otros condenados. Así que le tocó el turno a Don W. Scott con Ivanhoe.

A la hora del recreo éramos todos caballeros andantes. Pero nos asombraba que a un caballero templario, (defensor juramentado de la única religión verdadera) cuando se encontraba con Rebeca, judía ella, mientras Satanás se frotaba las manos, él sentía que le volaba la armadura; (ojo; estoy hablando de su atuendo defensivo) y perdía la compostura sin importarle la salvación de su alma.


Como el Tit-bits de mis tiempos, estos recuerdos serán también por entregas. Pero le digo a Ajo y Agua; ¿Te das cuenta que la caja de Pandora no era más que una cajita inofensiva comparada con el desastre que causó tu confesión?
Mirá las consecuencias; le trajiste a la memoria recuerdos emociones y sueños y le hiciste contar a un representante de la quinta edad cosas que tal vez solo a él le interesan.

15 comentarios:

FLACA dijo...

Tata queridísimo:
Me he quedado boquiabierta. En primer lugar porque siempre tus entradas son brillantes. También porque me quedo admirada de que te acuerdes con lujo de detalles de todo eso que contás.

Leerte es siempre un placer, y un viaje en el tiempo.Algunas cosas no cambiaron desde tu infancia a la mía, por ejemplo esa fruición por leer.

Lo que contás del Seminario merece un "sin palabras", no sé cómo resististe y cómo quedaste así de bien.

Buenísimas las fotos, las de las revistas habrá que guardarlas y coleccionarlas como parte de la Historia. Yo también leía el Billiken. jajaja.
¿Las otras fotos son realmente de tu pueblo?...¿La primera es de tu casa?


Besote.

andal13 dijo...

¡Qué maravilla!!! Ya mismo corro a difundir esto entre los frikis del blog... ¡Y justo a una semana de Montevideo Cómics! Tendrías que dar una conferencia allí, te juro, Tata!!!

Peter Parker dijo...

Con su permiso Tata.

Ante usted me inclino con una reverencia y me presento, mi nombre es Peter Parker y en parte soy responsable por la pérdida de la frikinidad de su amiga Andal13, que dicho sea de paso, mucha resistencia no ofreció... algo parecido a lo que les ocurría a las chicas de Tit-Bits.

Para mi es un honor y un placer poder leer sobre su temprana infancia FRIKI, término que no se utilizaba por aquellos tiempos pero el espécimen era el mismo, pero un un contexto diferente.

La anciedad que usted sentía semana a semana frente a la espera de una nueva aventura de sus personajes favoritos, yo la mantengo viva desde hace más de 30 años de vida, coleccionando cómics (no revistas), escribiendo en mi blog y aportando mi granito de arena a la comunidad friki de "mi pueblo".

Usted y yo compartimos el mismo gusto por las historias de piratas y filibusteros, por suerte la editorial Norma (España) ha publicado varios tomos de diferentes autores europeos, entre los que destaco Isaac el pirata de Christophe Blain.

Ese "bichito" que les picaba a usted y sus amigos y los transformaba en Caballeros andantes, es el mismo que me picaba a mi en el patio del recreo y nos transformaba en Gobots y G.I.Joe y es el mismo que pica a las actuales generaciones y les pinta el pelo de rosado y hablan japonés.

El "bichito" de lo raro, extraño y friki, viene acompañando al Ser Humano desde su origen (como las cucarachas y los piojos), porque es parte de su esencia. Cuando uno crece tiene que decidir si hecha Raid por todas partes y se olvida del "bichito" (y hasta niega haber sido un piojoso) o se sigue rascando con orgullo e infectando a sus congéneres. ¡Sarna con gusto no pica!

Muchas gracias por haberme leido y lo esperamos por Montevideo Cómics.

Su amistoso vecino, Peter Parker

Peter Parker dijo...

P.D.: Muchas gracias Andrea por iluminar mi camino.

andal13 dijo...

¡Qué revista la Billiken! A mí me encantaba.

La "Reina Virgen" era Isabel (la primera, no la que está ahora), pero así se hacía llamar, porque de virgen no tenía ni la oreja. De ahí que Raleigh (que era uno de los tantos que le aceitaban los patines) le pusiera "Virginia" a uno de los territorios conquistados... célebre por su tabaco.

El Tata dijo...

sbHola a los tres que me dejaron comentarios. Quiero contestar preguntas de la Flaca, y agradecer al Santi la compaginación y agregado de fotos. Si no fuera por él no hubiera aparecido ninguna. La primera es, creo, la oficina de la vieja estación de ferrocarril donde ví la primera locomotora . Estábams con papá en el andén y me pareció que ese monstruo se me venía encima, y me pegué el jabón de mi vida. Las otras, realmente, están, se ve, tal como eran. La diferencia es que la calle que ahí aparece es de bitumen, con cordón y todo. Hace 80, ¡jaja!; pastito en la vereda y cantos rodados del río en las calles. Algunas-
Prometo contestar a todos; tengo curiosidad por saber como Andrea está enterada que la Reina virgen usaba patines.

Fernando Terreno dijo...

Me trajo el recuerdo de mi abuela, que también recibía el Tit-Bits, junto con La doménica del Corriere (¿o era El corriere della doménica?)
Recuerdo vagamente un personaje de un dibujito semanal de La doménica: Pimpinela, la sbrufoncella o algo así. Era una chica que exageraba a su favor las situaciones que vivía y aparecían 2 cuadritos: en uno, contado por ella y en el otro, como había sido en realidad.

Y con respecto al tema ese del "vapor" en el río, que si estamos hablando de lo mismo, es como un vapor que se levanta a la mañana temprano justo antes de que salga el sol o por ahí,especialmente si el viento está calmo, agrego una cosa: se llama CEJO.

Saludos afectuosos.

Santiago dijo...

Hola Che:
Me gustó ver a dos tipos, un belloto y un jopende, unidos por el amor al rio. Al Tata le voy a recomendar que lea la serie de posts de Fernando sobre los ríos de Argentina y Uruguay que están preciosos y seguramente va a poder aportar algo.
Lo que cuenta Fernando de Pimpinela me recuerda algo que salía en la página de cómics del diario, años después y que para mí era copiado de ahí, se llamaba "La verdad de la milanesa".
Gracias al Tit-bits del Tata y a su Ivanhoe y a sus lecturas nocturnas en Bella Unión, me rompió tanto, pero tanto, las pelotas con sus mundos paralelos de aventuras y piratas y torneos y junglas, que a los cuatro años ya estaba leyendo "Tarzán de los monos" para que me dejara en paz.El Tata fue el culpable de todos mis Salgaris y Vernes y Victor Hugoses y de que en lugar de hacer los deberes me la pasara cajeando y leyendo revistas de historietas todo el día. Después se quejaba de que en la escuela me iba como el orto.

El Tata dijo...

sb5083680Al Santi en la escuela nunca le fue como el orto. Al que le sucedía eso era a este pobre padre, al que más de una vez llamaron para decirle que el nene era imbancable. Pero cuando le dije a la maestra de turno de cambiarlo. , su contestación fue: ¡ah no!; el hace lucir mi clase. Así que no puede reprocharme por malformarlo. Y a Fernando le digo que a ese vapor con mi romanticismo barato lo bauticé velo de aurora.

Daniel Blanco dijo...

¡Pucha Tata!

Aquí escribe un chileno que no es chileno ni uruguayo , hijo de uruguayo.

Crecí en santiago, y digo "pucha","poh","altiro" y "la custión", pero también digo "ta" y "vichicome" y "sos".

Mi viejo siempre desadaptado -extrañando todos los días su país-, gurí con hijos, era el mejor amigo, pues era más niño que toda la barrita, y sin embargo podía manejar y tenía herramientas para construirnos casas en los árboles o armarnos bicicletas. Nos acarreaba a todos encima de su “lada” que a duras penas andaba, e íbamos a jugar partidos de futbol a los potreros.

Nos armaba "chatitas" también, y aprovechando las calles empinadas de la precordillera, hacíamos pelota nuestras ropas cayéndonos una y otra vez, muertos de la risa.

Me salvé por un pelo de no pertenecer, cuando era niño, a la generación de gurises que queman sus ojos frente al monitor. Nací el 83, y en mi infancia (en esa época lo lamentaba, ahora lo agradezco) no tuve computador.

Nadé en canales y andaba a pies descalzos bajo la lluvia, no porque fuera pobre, sino porque mi viejo, sin decírmelo, me enseñó a amar aquello. Entre perros, pulgas y gatos tuve una infancia maravillosa, sin apuros.


Y te cuento "Tata", porque tu escribir me lo ha evocado, que siempre cuando los pesos alcanzaban, agarrábamos lo que tuviéramos a mano y partíamos rumbo al paisito en auto. Recorríamos felices y expectantes los 2 mil y tantos quilómetros. En Uruguay el tiempo se detenía.


Hace dos años, tuve la oportunidad de ir por primera vez por mis propios medios, junto con mi novia, y descubrí agradecido, que Uruguay es, porque sí no mas, un país donde la infancia y la vejez, se posterga, pareciera, de manera bella e impostergable. De niño me sentía viejo. Tengo apenas 25 años, y ya quisiera estar jubilado. No para hacer nada, si no para hacerlo todo.

Una país que a la vez es campo, que a la vez es playa, que tiene carnaval; pero mas importante que todas estas cosas: su gente.

Vos sos, en lo que escribes, claro ejemplo de lo que te cuento y anhelo.


Ya tendré mi ranchito, tal vez en Valizas, o tal vez cerca de la Paloma, o en Durazno, o da lo mismo; y saldré con el termo bajo el brazo, a meditar y reflexionar, a disfrutar la vida que se acaba tranquilo y en paz.


¡Saludos cordiales y afectuosos desde Chile!

andal13 dijo...

Tata: me consta que Isabel usaba patines porque da la casualidad que entrenábamos en la misma pista!

El Tordo dijo...

Querido Tata: yo ya conocía este posteo antes de que lo escribieras, es más me compré IVANOE, en la mesa de ofertas de "Papacito", por el recuerdo de tus cuentos en el seminario y lo tengo en la biblioteca en "tapa dura", no por eso me parece menos fantástica esta, tu entrada.
Hoy que es un día triste, de lluvia en el que Mario nos abandonó, haberte encontrado me reconforta.


Un apretado abrazo

El Tata dijo...

Andrea; ¡que suspenso! no me digas que tenía un sir que te los aceitaba.

El Tata dijo...

Hola Daniel; no te contesté antes porque estábamos sin internet.Cuando vengas al paisito me gustaría conocerte. Siempre que llegues a tiempo, claro. No me queda mucha arena en el reloj.Veo que tenemos cosas en común. Todo el que tuvo una infancia con aire, luz cielo y distancia,cuida ese tesoro como un avaro.

Daniel Blanco dijo...

Este verano voy a juntar todos los pesos posibles pa pegarme una arrancada pal Uruguay. Si voy, tu casa será uno de los destinos obligados.

Muchas gracias por la invitación a conocerte mas cercanamente.

Saludos!