Ya, en cierto modo, me conocen. Mi nene, el Santi, sin autorización,(atrevido como siempre,) publicó el relato de mis recuerdos. Como se habràn dado cuenta, no nací ayer. Con mi amigo del alma, Häberli, que se me fue hace poco, decíamos que con Benedetti e Idea Vilariño, somos de la sub 20. Por el año en que nacimos. Los espero.Tata

domingo, 13 de febrero de 2011

Santa Ana


Debo contar a todos, que en este preciso instante, acabo de conquistar mi total independencia intelectual, (si es que todavía me queda algo que se pueda llamar intelecto). Les cuento porqué. Diego, mi yerno nieto, esposo de Virginia, me acaba de enseñar a manejarme con cierta autonomía con esta máquina endiablada que 90 años hace, era inimaginable. De manera que bajo mi total responsabilidad, en lo que tiene que ver con redacción, puntuación y, lo que ya es más jodido, sintaxis, pasan a ser de mi total responsabilidad e incumbencia. Paso a transcribir mi engendro, tal como lo hice bajo la amenaza, (y con mi agradecimiento, seamos sinceros) de una serie de amputaciones y mejoras. Pero, lo original también tiene lo suyo. De manera que ahí va.

No sé si estos recuerdos de las vacaciones pasadas en Santa Ana, en la Colonia del Sacramento saldrán a luz. Todo depende de la voluntad de mi corrector y crítico, para el que la autoridad paterna no vale absolutamente nada. Pero un día de estos me voy a independizar. Todo a su tiempo. Y, como no es de extrañar que la influencia de un tannat viejo Stagnari ejerza su poder de dispersión mental y en el momento de llevar esos recuerdos al papel, haga que esto resulte de un romanticismo barato y demodé, mi Catón familiar es muy capaz de anularlo sin piedad. Pero, en el supuesto que así no sea, ahí va. Yo sé que mi lenguaje es arcaico y mis ideas, si así se les puede llamar a las pocas que me quedan, están detenidas en el tiempo. De eso me doy cuenta cuando leo las entradas y comentarios de ustedes. El lenguaje que usan está a años luz de mi capacidad. Pero tal vez lo que ahora escriba sea de utilidad para que ustedes se enteren de cómo pensábamos, sentíamos y escribíamos en la prehistoria. Vayamos al tema. Este es un balneario con una arboleda que parece hacer que todo lo demás no exista. Llegamos ayer, y hoy estoy en un porche frente a un patio lleno de árboles, gramilla y laureles blancos y rojos, con un cielo limpio y un sol de fuego, que se mete por entre las ramas de esos árboles para pintar de luz a la gramilla. Y la brisa agitando apenas las hojas de los paraísos, (esos paraísos que viven en mí desde la infancia,) hace de este momento casi un sueño. Hay un silencio y una paz total. La brisa apenas mueve los árboles. Esperamos al Santi que fue a buscar a su sobrina Laura y su esposo Miguel. (creo se llaman así) Es la 1 de la tarde; pasó una paloma en vuelo rasante por la calle desierta. El sol quema, y hace que a la distancia, el aire se pueble de espejismos.. Calmó totalmente el viento, y los paraísos, laureles y eucaliptos del patio, se alzan estáticos como esperando que se renueve. La gente se fue a la playa; yo preferí quedarme, porque el sol es insoportable, y, como la causa de los pueblos, el cuidado de mi pelada seborreica no admite el menor descuido. La playa es espléndida para los niños; a una cuadra de distancia el agua les da por la cintura. No hay pozos ni desniveles. En ella desemboca un arroyito precioso donde los gurises pescan. Pero yo, por culpa de Tati que tiene una pecera, ya no puedo pescar sin cargo de conciencia. La última vez que lo hice, saqué un bagrecito amarillo y Santi se reía porque me sentí culpable y le decía ¡pobrecito! Así que hay mucho para disfrutar sin asesinar bichitos.

No pongo fechas porque realmente acá eso no importa, y la sucesión de días de sol, árboles y cielo azul, hace que el transcurrir del tiempo no pueda encasillarse.

Un cardenal con su copete rojo camina tranquilamente por la calle, sin importarle demasiado el Brandemburgués 4 de don J. Sebastián que estoy escuchando. Cruzando la calle, en el terreno de enfrente, un pino inmenso que domina el entorno, y un árbol de copa verde suave, coronada por flores de un amarillo también suave, a cuyo frente crece otro de hojas generosas de un intenso verde oscuro que muere en matorrales de laureles blancos en flor, con música de fondo de todo tipo de pájaros, y la silueta lejana de los árboles dibujando su imagen difusa contra el horizonte que en el crepúsculo se pinta de rosado, son capaces de lograr que creas en un escenógrafo en el que jamás creíste.

No solo no pongo fechas; la cronología tampoco tendrá lugar porque lo del orden nunca fue mi fuerte. De modo que el relato no va a ser muy coherente. Pero es que tampoco el que lo escribe lo es demasiado.

Como hacen unos cuantos días que llegamos, y mi desayuno es siempre solitario, (no porque madrugue demasiado) tengo unos amiguitos que me he ganado tirando unas migas de pan o galletas en el patio. Hay chingolos, horneros, sabiás y, a veces, unas tórtolas chiquitas. Una pareja de palomas torcazas tienen su nido en un terreno cercano, y el constante reclamo del macho, un sonido triste al que asocio al silencio de las siestas de mi infancia, me trae un montón de saudades Y el regalo de su presencia de vida te hace otra vez sentir, en lo hondo del recuerdo, al terreno de un cuarto de manzana donde estaba nuestra casa, con sus paraísos, duraznero, y la pampita, la vaquita familiar, y el sauco del que, cuando teníamos fiebre, papá hacía té con su corteza. Después me enteré que el ácido acetilsalisílaco, origen de la aspirina, se extrajo originalmente de ese árbol.

(Aclaración importante; aunque Liliana me recomendó la sobriedad, a esta hora, después del mate y antes de almorzar, recibo la visita de un escocés al que suelo hacer los honores. Claro que en compañía de los compañero de turno, y por supuesto, nunca en forma desmedida.) De modo que, si como ya dije, mi relato es de un romanticismo demodé y barato, tal vez haya que buscar ahí la causa.

Durante nuestra estadía nos han visitado y compartido la casa amigos y parientes varios, incluídos una pareja argentina propietaria de un velero, Fernando y Sra., dos personas a las que basta conocer una vez para sentirte por siempre su amigo incondicional. Los conocimos a través de su blog. Otra globera fue la Flaca, acompañada por supuesto por el de la plateada cabellera.

No recuerdo el día en que el Santi fue a la carnicería y trajo algo así como una tonelada de chorizos y otras vituallas. Fue cuando la concurrencia llegó al máximo. El vodka transformado en caipirovsca campeó por sus fueros.

Ayer llegaron los dos Gabrieles con sus mellizas Sofía y Paulina. Fue una pena que primero Julia y luego Maru, las otras biznietas, no pudieran hacerlo porque se enfermaron- Y yo me hice de una novia de 8 años. De mañana, al levantarse, después del desayuno, Sofi se acerca, me abraza bien apretado, me come a besos, y me dice : te quiero mucho mucho. Cuando le pregunto porqué, me contesta: porque sos muy bueno. Así que además de todo lo que disfruto, todavía me regalan emoción. Y agarraditos de la mano, me acompaña en las caminatas. Que te parece. Pero, como dice la canción, tristeza no tiene fin. Mañana hace un año y un mes que la Yaya se fue No conoció este lugar de quietud, luz y silencio.

Hoy tengo la visita de una preciosa mariposa blanca; a veces lo hace una amarilla también grande y hermosa. Me dijeron lo del significado de la visita de la blanca, pero lo olvidé.

Ya dije que sobre el cerco hay laureles blancos, que aunque el entorno no tenga nada que ver, me recuerdan a Piriápolis. Hasta el aroma hace revivir ese recuerdo de las mañanas frente al cerro cuando, (el tango es para Gabriela pero lo que dice involucra a la Yaya.) siento otra vez la emoción “de nuestra treintena de Abriles felices, cuando solamente tu risa se oía, y yo no tenía mis cabellos grises.”

Estoy solo. Bueno; nunca lo estoy. La soledad solo la sufren aquellos que no se atreven a llenarla con vivencias y recuerdos. Y a mí me sobran. Mañana nos vamos, y estos días de vacaciones pasarán a enriquecer el cofre donde los atesoro,

25 comentarios:

FLACA dijo...

Tata:
que hermoso ver de nuevo ese lugar a traves de tus ojos. Tu ser sensible me hacen ver las formas, los colores, los aromas y los sonidos de otra forma. Me halaga haber sido invitada a compartir ese paraiso contigo. Un abrazote, bien estrujado.

andal13 dijo...

Mirá, Tata, dejá de hacerle caso al mocoso del Santi y seguí deslumbrándonos con tu prosa, que está muy lejos, pero muy lejos mismo, de ser mala.

Y estas máquinas endiabladas eran impensables hace 20 años atrás, o menos. ¿Alguno de nosotros imaginó jamás ver a un gurí así chiquito sentado en la vereda con una computadorita así chiquita en la falda?

Un abrazote.

Marple dijo...

Me encantó el relato.
No hay como unas buenas y felices vacaciones para acumular energías para todo el año. Maravilloso el lugar y espléndida y envidiable familia.
Sin embargo lo que más valioso, para mí, es el comienzo y el final: la conquista de la independencia intelectual y la ausencia de soledad gracias a la imaginación y a los recuerdos.Con estos recursos la vida es buena a cualquier edad .
Lo felicito,intuyo que usted siempre ha tenido el secreto del buen vivir.

Mis más cálidos saludos.

El Tata dijo...

Flaca; vos y el delincuente de la plateada y cada vez más escasa cabellera, son, tenelo por seguro, (como decíamos en nuestra remota juventud) mis amigos de fierro. Gracias por ser, como casi siempre, la primera. Un beso grandote

El Tata dijo...

Andrea; no seas tan generosa. Por supuesto que ahora me independicé. Pero lo que se dice deslumbrar, no creo que mis escasas luces den para tanto. En cuanto a lo de las maquinitas chiquitas así, serían impensables si este paisito chuiquitito así no hubiera elegido a un Frente grandote así. Te quiero

El Tata dijo...

Marple; no sé si te enteraste que la palabra usted está erradicada del idioma castellano globero. De modo que espero sea la última vez. El usted significa distancia, y no siempre respeto. El tú, (en el Río de la plata el vos,) cercanía, informalidad, pero no necesariamente falta de respeto. Así que ya sabés. Que no se repita. En cuanto a la independencia intelectual, no estés tan segura. Para eso hay que tener intelecto. De lo que sí estoy seguro, es lo de ausencia de soledad. Un beso

El Tata dijo...

Marple; no sé si te enteraste que la palabra usted está erradicada del idioma castellano globero. De modo que espero sea la última vez. El usted significa distancia, y no siempre respeto. El tú, (en el Río de la plata el vos,) cercanía, informalidad, pero no necesariamente falta de respeto. Así que ya sabés. Que no se repita. En cuanto a la independencia intelectual, no estés tan segura. Para eso hay que tener intelecto. De lo que sí estoy seguro, es lo de ausencia de soledad. Un beso

El Tata dijo...

Pido perdón; creí haberme independizado pero esta maldita se resiste. No sé porqué la respuesta para Mrple se duplicó y no al sé borrar

Marple dijo...

La respuesta se duplicó porque ya van dos veces que no querés que te trate de usted y no me di por aludida.
En cuanto al asunto del usted no estoy muy de acuerdo. No siempre significa distancia.En las cartas amorosas antiguas ese tratamiento tenía un no se qué muy atractivo.
Supe devorarme muchas novelas antiguas que ahora soy incapaz de leer,no por más culta sino por más impaciente.Cosas de la edad o de la época actual:)

abrazos.

Fernando Terreno dijo...

Tata:
Santa Ana es tan lindo como vos lo describís. Yo agregaría a esas arboledas y sus pájaros un par de cositas muy lindas aunque menos poéticas: algunas canciones cantadas a capella por unos "alegres" (no dije picados, ni borrachos...) y los churros esos que hacen al paso, ¡en la calle! (más los asados con todo el tiempo del mundo).
Un abrazo.

El Tata dijo...

Fernando; lo de picado no tiene nada que ver conmigo.Sabés que para mí la sobriedad es una de las virtudes cardinales. Si alguna vez pruebo alguna bebida espirituosa, es para que no crean que estoy enfermo. Y, como decía Pittigrilli, en casa lo hago alguna vez, (muy pocas) para acostumbrarme. Un abrazo enorme a los dos; especialmente a esa flaca divina a la que todos queremos. Me gustaría, ahora que el tiempo acompaña y antes que deje de hacerlo, armar una cuchipanda de aquellas con todos los de la cofradía acá en el patio de casa. Es cuestión de ponerse de acuerdo. Voy a hacer la invitación formal a todas y todos los de la cofradía, para ponernos de acuerdo y elegir fecha. Un abrazo

El Tata dijo...

Perdón a todos los cofrades de la cofradía. Como ven, la palabra me encanta y no es cuestión de emplearla una sola vez. Por eso, en mi respuesta a Fernando la repetí. Y, aprovecho desde ya la ocasión para que los que lean esta invitación la hagan llegar a todos (ya sé, la están esperando,) los cofrades.

Marple dijo...

Tata.

muy buena la invitación,me encanta siempre y cuando yo sea considerada cofrade. Me gustaría conocerlos a todos personalmente...ejem...espero que mi deseo sea recíproco.
Eso sí, como vivo a 120 km de la capital, hazme el favor de avisar con tiempo y darme la dirección exacta para ir en un taxi,no sea cosa que me pierda por las calles de Montevideo y termine en una comisaría por vagabunda.

abrazos.

Bea dijo...

Me subyugó nuevamente todo lo que describís y sentís de y en Sta. Ana.
Pude volver a difrutar del paisaje, como lo hacía todos los días contigo, mientras conversábamos y escuchábamos la música que nos gusta a ambos dos (como decís vos).
Sólo quiero recordarte, que yo era p
la primera en levantarme, hacerte el desayuno y esperarte para tomarlos juntos y solos.
A la playa fui 2 veces solamente, a ruego de mis nietas.
Siempre estuve a tu lado y jamás te dejé solo.
Me doy cuenta que mi compañía no la sentías. Solamente sentías tus recuerdos y a nuestra querida Yaya, que fue recordada esa fecha por ambos y solos.
No estoy haciendo un reproche.
Quiero que entiendas que te quiero mucho, te entiendo y nunca te dejé solo.
Repito, fueron apenas dos tardes en que fui a la playa por mis nietas.
Yo también necesitaba quedarme a disfrutar esas tardes maravillosas en un lugar en donde, estoy casi segura que no voy a volver.
Todo eso que contás y yo también supe apreciarle, quedará en mi memoria por los años que me queden para recordar.
TQM
Bea

El Tata dijo...

Querida cofrade (si no me equivoco) minuana. A 120 km. no se puede dejar de serlo. Cuando llegue el momento tendrás toda la información necesaria. Pero como condición primera, tendrás que pasar por Irisarri. No tengo preferencias. Pueden ser yemas, serranitos o damasquitos. Hablando en serio, será un placer el conocerte.

El Tata dijo...

Bea; Por supuesto que recuerdo las mañanas y los medio días cuando, tenés mala memoria, ya no estábamos tan solos. No olvides que casi siempre, ¿ o siempre? teníamos la visita de un convidado y no de piedra precisamente, sino embotellado en Escocia, al que hacíamos los honores como corresponde a personas bien educadas. Creo que yo tampoco volveré a esa playa a pasar vacaciones. Pero la vida es como es, y no como quisiéramos que fuera. Yo, con mis 90, sé que, como dijo Perogrullo, lo que tiene que ser, será. Un abrazo cariñoso
Tata

FLACA dijo...

Tata:
Te ayudo si,¡como no!... Creo que primero habria que preguntarle a Fernando y la flaca autentica si pueden venir y cuando y hacerlo en esa fecha.Mañana me encargo de escribirle si queres. Un beso.

El Santi dijo...

Dudé hasta último momento si contestar a los infundios o ignorarlos olímpicamente.
Parece que mi señor padre tiene una inexplicable necesidad de dejarme pegado ante los amigos.

¿Cuándo, cuándo te censuré algo, voto al chápiro?
Siempre elogié tus textos, tan lúcidos a pesar de tu edad provecta.
Lo único que he hecho, pero lo único, en favor de la comprensión de tus textos, ha sido corregir esa manía tuya de no ponerle tilde al pronombre él y que no se distinga del artículo, para graciosa confusión de los lectores.
Me has dejado como el orto.
Sabelo.

Tu devoto vástago.

El Tata dijo...

Mi querido vástago, no sé si tan devoto en lo que a gramática se refiere. Lo de los tildes lo agradezco; en lo de los tildes del pronombre y el artículo te doy la razón; pero me sigue la duda de porque el más tiene que llevarlo, cuando son tres letras, dos consonantes y una vocal fuerte, y solamente a alguien con capacidades diferentes,(viste como evolucioné y no digo imbécil) con tilde o sin él puede pronunciarlo de otra manera. En cuanto a lo de edad provecta, acordate del cristal de Campoamor

Marple dijo...

Disculpen que me entrometa en cuestiones de familia:)
El Tata lo debe saber pero es seguro que no quiere aflojar ante su hijo.
"Más" lleva tilde cuando significa suma o cantidad, , para diferenciarse del "mas" que significa "pero" y que casi no usamos.
Ejemplo: Me pides más explicaciones, mas me es imposible dártelas".... algo así.

Perdonen la clase. Es mi desviación profesional. Los recompensaré con serranitos y damasquitos:)



Espero que no entre por acá ninguna de las profes de letras! y me corrija.

saludos muy cordiales.

El Santi dijo...

MARPLE:
Por un momento pensé que sería buena idea que le dieras unas clases de Español al Tata. Pero después me dije, mejor no, el Tata anda demasiado vital últimamente y lo que menos le va a importar es la ortografía.

Che; no hay que dejar que se enfríe la idea de reunirnos en honor a la amistad y a Baco en el castillo del Tata.

FLACA dijo...

La primera vez que Felipe fue a lo del Tata, al ver aquella escalera suntuosa de madera, me pregunto cuando vino a casa si aquello era una "mansion", porque tenia escalinata como en las casas de ricos de los teleteatros. Esato del "castillo", me gust´´o m´´as.

Fernando dice que no esperemos por el, que pongamos la fecha y El ve si pueden venir. Yo le respondi que no, que ponga la fecha de su viaje El y nosotros trataremos de poder. En caso de que no podamos acordamos una nueva fecha.¿Les parece?

Tata, no es que quiera copiarte el estilo ni demostrar que las profesoras de literatura sabemos menos que las maestras de tildes, es que hace meses que a este teclado no le funcionan los tildes.
Un abrazo a todos.

FLACA dijo...

"Esto del castillo me gusto (con tilde) mucho mas (con tilde), quise decir.

El Tata dijo...

Marple; no hagas caso al descastado de mi nene; después que puse lo de Irisarri pensé que a lo mejor te lo tomabas en serio. Por supuesto que me encantaría aprender algo de gramática, que buena falta me hace. Y, por sobre todo, no creas en absoluto que mi vitalidad va más allá de lo que aconseja el almanaque.

El Tata dijo...

Flaca; decile a Fernando que no joda,confieso que mis expresiones no son todo lo correctas que deben salir de boca de un señor formal, pero estoy solo y voy en el 2° contacto con un amigo componente de la canasta familiar y que ponga él(já, esto es para mi nene, le puse tilde al pronombre) la fecha que le venga bien. Nosotros somos locatarios y nos arreglamos.