Ya, en cierto modo, me conocen. Mi nene, el Santi, sin autorización,(atrevido como siempre,) publicó el relato de mis recuerdos. Como se habràn dado cuenta, no nací ayer. Con mi amigo del alma, Häberli, que se me fue hace poco, decíamos que con Benedetti e Idea Vilariño, somos de la sub 20. Por el año en que nacimos. Los espero.Tata

domingo, 20 de abril de 2008

Como habrán visto (o leído) tengo que poner gran cuidado en lo que escribo porque mi hijo no solo me corrije sino que me amonesta. En mi anterior entrada hice comentarios sobre la actitud de los hijos frente a los padres, y de los padres frente a los hijos. Aquellos ean los buenos tiempos. Pensar que en ese entonces, aunque ya hombres, no se atrevían a fumar frente a los padres. Hoy las cosas cambiaron para mal. Cuando el Santi tiene el honor de venir a desasnarme, (cosa que no siempre consigue) en lo que tiene que ver con el manejo de esta maldita, me mete un cenicero en las narices, lo llena de puchos malolientes, se me ríe en la cara cuando meto la pata,me toma todo lo que encuentra, (no le sirve de nada el ejemplo paterno, modelo de sobriedad,) y ni siquiera se ruboriza. Digo esto porque como vieron y verán los que me lean de ahora en más,escribiré sin corrector. (Ojalá pueda) Todo esto viene a cuento porqqe después de publicada mi entrada anterior, me encontré con varios errores. Ya verán que todo tiene arreglo

6 comentarios:

FLACA dijo...

Tata: me alegro que te hayas echado a volar solito. Y te salió muy bien. Me gustó mucho ese recuerdo tuyo. Traer al presente aquellos momentos y compartirlos con los amigos es una forma de no dejarlos morir. de esa manera, por ejemplo, yo puedo conocer a tu padre. Y sí, eran otras épocas. Cuando mi madre nos sacaba a pasear y, a pesar de que nos portábamos muy bien, amagábamos a hacernos los vivos, ella no tenía ni que hablar, alcanzaba con que nos mirara. Todavía recuerdo exactamente cómo era esa mirada, tan distinta a las otras, las dulces, las risueñas.
Eran otros tiempo, sí, que no creo que fueran mejores ni peores, sino distintos. Tal vez esas muestras de autoridad o autoritarismo nos hayan traumatizado, cómo no, de todas formas sigo opinando que tan mal no salimos.
¡Vamoàrriba, el Tata!... Sigamos con los recuerdos. Un besote.

El Tata dijo...

flaca
se ve que no fui muy claro; en el caso de mi padre las cosas no eran igual. lo respetábamos, pero no lo temíamos. voy a seguir escribiendo sobre él. era, para la época,un fuera de serie. un beso

Le Santi dijo...

Che, Tata, no te preocupes que a la Flaca también se le pegotean las teclas.

Ada dijo...

Tata: el relato anterior estuvo perfecto! siga, siga que nos acomodamos en las sillas y lo escuchamos!!

Rossana dijo...

Arriba los que luchan! ¡Por la independencia total del Tata! No puedo venir muy seguido, pero cada vez que entro, me doy una vuelta, tata. ESpero más noticias del Tata del Tata. Beso

andal13 dijo...

Me parece muy bien que de una vez por todas se corte el cordón umbilical y que el mocoso ése se deje de jorobar, por no decirlo en latín, al que soy tan afecta!!!
Besos, Tata.

Andrea