Ya, en cierto modo, me conocen. Mi nene, el Santi, sin autorización,(atrevido como siempre,) publicó el relato de mis recuerdos. Como se habràn dado cuenta, no nací ayer. Con mi amigo del alma, Häberli, que se me fue hace poco, decíamos que con Benedetti e Idea Vilariño, somos de la sub 20. Por el año en que nacimos. Los espero.Tata

martes, 10 de junio de 2008

La Flaca quiere que cuente recuerdos de nuestra compra del terreno de Piriápolis y las consecuencias de esa compra. Construcciones, ilusiones, recuerdos felices ligados a esas ilusiones que se iban haciendo realidades. Liliana con sus seis añitos, los catorce del Santi, y nosotros con cuarenta y cinco menos. Todo era solo mirar hacia adelante. Ella. la Flaca lo sabe. El terreno no está cerca de la playa; hay que caminar un quilómetro, y en cuesta arriba para encontrarlo. Pero sí está rodeado de cerros, frente a un precioso parque, (el de la fuente de Venus), lleno de árboles y pájaros. El haber elegido ese lugar no es casualidad. Cuando la madrina de un alumno me pidió que la llevara, (ella no tenía locomoción) a ver unos terrenos, la convencí de no comprarlo en el pueblo. No tenía sentido salir de un ruido para meterse en otro. Y había unos hermosos en las afueras. Claro; no´estaba como en mi niñez la distancia silenciosa quemada por el sol del norte. Pero habían, sí, espacio, sol y cerros, algunos lejanos y, muy cerca, casi protegiéndonos el del Toro, cubierto de árboles que se pintaban de colores increíbles en las mañanas y las atardecidas. Marisa, la madrina de mi alumno, compró uno, (habían dos), y yo me anoté en el otro. $700 de entrega y 90 por mes. A la Yaya le presenté hechos consumados; sinó, sacaba cuentas y el negocio fracasaba. Entonces con el padre de mi alumno y vecino de terreno decidimos fabricar una casa de madera y colocarla mitad en cada terreno. Como las tablas tenían un largo de 3.40, la hicimos de 6.80 x 3.40. Les hicimos cuchetas, y a veces dormíamos 8 . El baño quedaba a unos 100 metros en un montecito precioso. Y el agua la traíamos de una canilla que había en el parque de la fuente. La cocina, por supuesto, estaba también incluída. Pero, eran tiempos felices. El relato, si interesa, (los comentarios lo dirán,) seguirá en próximas entregas.

9 comentarios:

andal13 dijo...

La continuación ya, por favor, Tata!!!!!
Besotes,
Andrea

FLACA dijo...

Por supuesto que interesa. Vendrá bien ver cómo se hacían y obtenían las cosas. Ahora estamos acostumbrados a comprar todo hecho y, muchas veces, a que algunas cosas importantes nos vengan de arriba. Espero el próximo capítulo.
Beso.

juan pascualero dijo...

Vengo a visitar el blog y confieso que un poco cohibido frente al gran maestro. Que siga la narración de la construcción; se parece sospechosamente a cosas en las cuales yo he ganado el tiempo.
Un abrazo.

DRIADA dijo...

Estoy muy interesada en seguir la historia y para recuperar lo que me he perdido prometo leer cada dia un poquito.

El Tata dijo...

A todos los cuatro; gracias por el estímul.Y al Juan,le digo que me emocionó lo del tiempo ganado. En esta tan breve vida, como dice don Manuel,el no hacer siempre es tiempo perdido. tengan paciencia; en mi caso, el tiempo no es oro, el tiempo es csi siempre falta de tiempo. Pero todo se andará, y hasta como quiere la flaca habrá recuerdos del Becho

El Tata dijo...

como ven, mi proligidad no es ejemplar. pero confío en su comprensión para que perdonen los errores

El Tata dijo...

que lo parió; prolijidad va con jota

Skyline dijo...

Se nota en el relato que fueron momentos muy felices, uno no necesita comodidades ni lujos cuando esta reodeado de la gente que quiere, y cuando el plan es descanzar y pasarla muy bien.

Los mejores recuerdos de mis vacaciones son de cuando era chica, todos implican una carpa, un camping, arroyo o cualquier predio que se prestara para armar la carpa, luego las cañitas de pescar, inflar el gomón y "al agua".
Esos si que eran buenos tiempo....igual aunque me falta el compañero de pesca, no pienso dejar de hacer esos viajes, donde la precariedad es sólo parte y la felicidad lo es todo....

andal13 dijo...

Qué lindo lo que cuenta Skyline...
Tenés que seguir contándonos tus historias, Tata, para que las historias de los otros también vean la luz y las podamos compartir.
Besotes,
Andrea